viernes, 24 de julio de 2015

Amistad

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Tarde del segundo Día


Entrar a aquel departamento fue una especie de desahogo, pasar una primera noche separados por un par de paredes por momento me pareció algo absurdo pero fue como una prueba de fe de nuestra amistad y a su vez sentía una especie de traición a esta, el estar allí manoseándonos y besándonos, no crean que pensé en detenerme, ella por momentos me quitaba sus labios y yo besaba su frente, me imagine que pensaba que esto no debía ocurrir, mis manos se calmaban descansaban sobre sus caderas o subiendo y bajando por sus brazos pero así como me quitaba sus labios así mismo volvía a buscar los míos y nuevamente se desataba la tormenta pero cuando aquel beso y esa fusión de nuestros cuerpos se hacia inseparable me di cuenta que ya esto no tenía frenos.


No hubo palabras solo el sonido de besos y de nuestra ropa molestando, lentamente nos fuimos trasladando hasta su habitación quizá la cama más grande era el lugar lógico, las chaquetas quedaron en la sala los zapatos en la entrada de aquel cuarto, nos dejamos caer lentamente en la cama sin separar nuestras bocas allí mis manos fueron suaves recorrí su cuerpo sobre sus ropas, sin apurar nada, soltaba su boca para descansar y paseaba por su cuello hasta el lóbulo de su oreja, "que loco" la escuche susurrar junto con pequeños gemidos, quede a su lado con una de mis piernas sobre las suyas mis manos bajaba a sus pechos buscando aquellos escurridizos pezones sobre sus ropas otras veces mi mano se enredaba en su cabello mientras nuestras lenguas se reconocían esos besos cada segundo eran más apasionados, profundos y húmedos, mi sexo haciéndose notar lo frotaba en su cadera, en un momento tome su mano más cercana pero no fue necesario conducirla ya que sola me acaricio sobre el pantalón, ojo no fue como la típica porno donde la ropa cae en un segundo o mejor aparece ya desnudos en un abrir y cerrar de ojos.


Todo comenzó a hacerse cada vez más largó quise que esta vez fuera a mi ritmo despacio pero sin renunciar a la pasión y el deseo, por supuesto si era necesario apurar se haría, mis manos se concentraron en acariciarla toda hasta donde ellas alcanzarán sin ir directos a su sexo, muchas caricias pasaron cerca pero nunca fueron sobre el, ya recorría por bajó de su blusa y apretado suéter reconocí la suavidad de su piel y la delicada tela de su sostén, nuestros besos eran largos excitantes mi ropa ya minutos que me molestaba, el sol entraba por la ventana y sumaba calidez al momento, me arrodille en la cama para quitarme mi suéter ella me acompaño aprovecho y se acercó a mi nos besamos un rato allí arrodillados sobre la cama hasta que yo caí sobre mi espalda y ella sobré mi sonreímos "me encantan tus besos" dije y volvimos a lo nuestro besos de todo tipo mojados, secos, lengua con lengua, ella se acomodó a mi lado sin soltar mi boca y pareció entender mi mensaje su mano fue generosa en largas caricias desde mi cuello bajando por mi pecho, abdomen, cadera y muslos para volver a subir esta vez si acariciando mi sexo sobre mis ropas, como me encanta sentir esas caricias en el costado y abdomen, muchas se olvidan que también nos gusta o que podemos sentir placer con el resto de nuestro cuerpo, luego de aquella sesión me quite la camisa y mi camiseta pegada a mi cuerpo resistió, no así los pantalones de ella que suaves piernas nuevamente mis manos hicieron largas carreras en sus piernas bajando desde sus caderas hasta sus pantorrillas me resisto a acariciar más allá, sus rostro y gemidos delataban su excitación.


En ese punto fue ella la que tomó la iniciativa y me ayudo a quitarme los jeans quizá perdió la paciencia yo estaba disfrutando el momento y a ella, puede que mi erección no era completa ni mi boxer estuviera por reventar pero basto un par de caricias para lograr mi erección, ¿quieres entrar a la cama? Pregunte soltando mi boca escuche un bueno se levantó por su lado se quitó la blusa y se metió, yo me quite la camiseta y los calcetines y allí estábamos por tercera vez a punto de ser sólo uno, nuestros cuerpos se pegaron, la tibieza de su piel fue excitante mis manos jugaban con los tirantes e su sostén y hábilmente los desabroche y quite baje un poco para quedar a la altura de sus pechos hermosos y grandes mis manos los atesoraron tiernamente presentándome sus pequeños y firmes pezones mi lengua los acaricio mojándono, mientras nuestras piernas se entrecruzaban, nuevamente nuestras bocas se sellaron en un eterno beso mientras lentamente mis dedos bajaban sin ninguna resistencia sus pantaletas, ya sin ellas no fueron mis manos las que acariciaron su sexo si no mi sexo aún atrapado en mi boxer,

Continuará...

sábado, 4 de julio de 2015

Amistad

Segundo día

¿Qué paso antes?


Me costo quedarme dormido, me imagine mil situaciones con ella, por ejemplo entrando a aquel pequeño cuarto y meterse a mi cama totalmente desnuda, será machista pero no me imagine lo contrario osea yo metiéndome en su cama, creo que así era mejor por momentos mi erección parecía que no me dejaría dormir, me acaricie por largo rato lo reconozco y sin darme cuenta me dormí, desperté temprano, me levante y me di una larga ducha, al salir me la tope sentada a la mesa, me ofreció un café al cual no me pude negar, me vestí y de regreso ella aún vestía lo que era su pijama, nada sexy por lo demás pero se notaba muy cómodo, tomamos desayuno y al parecer ambos no dormimos bien, desconocí la cama, dije pero la verdad es que pensé en las mil y una formas y lugares de ese pequeño departamento donde podría hacerle el amor. Timidamene dije por momentos pensé que entrarías a mi cuarto, estuve a punto...contesto entre risas, la verdad me costo dormir, bueno espero que hayas dormido mira que vamos a salir para aprovechar el día, si, dijo contenta, nos pusimos de pie ella se fue a su cuarto a darse otra ducha y vestirse yo me dedique a ordenar, como imaginaran demoro algo, me puse a mirar por la ventana la ciudad por un rato cuando ella me hablo que estaba lista, al verla de verdad estaba radiante, hermosa.


No pude evitar decirle lo linda que se veía, donde podemos ir? pregunto acercandoce a donde yo estaba junto a la ventana, se gano tan cerca mio que pude sentir el aroma de su perfume, podemos ir a pasear al campus de la U de Concepción, al parque Ecuador, la costanera, todo para un día sonaba casi imposible, por momentos sentí sus pechos que rosaban mi hombro, estaba tan cerca mio, no se si lo estaba haciendo a propósito pero la mire mientras ella observaba por la ventana en ese minuto silencio que se produjo, me miro levantando una ceja y sonriente...¿Qué?...nada solo te miraba y pensaba, ¿en qué? pregunto,..en lo contento que estoy de volver a verte me regalo una sonrisa y me abrazo yo igual dijo...ya vamos! me aparte de ella y fui por mi chaqueta ella hizo lo mismo, subimos al ascensor, allí le comente, vamos al parque y allí caminando podemos llegar a la universidad, y así fue, el recorrido termino bajo el campanil de la U de Conce, mirando la explanada allí nos sentamos a descansar y tomar algo de agua, ya casi era de almorzar, fue un lindo paseo donde hasta corrimos el uno detrás del otro, tomamos fotos, hablamos le conté una y mil historias de mi pasado en aquella ciudad y por momentos solo contemplábamos el día, aveces nos daba calor de tanto caminar o correr y otras algo de frío, varias veces sentados muy juntitos el uno del otro me moría de ganas de besarla, dos o tres veces me sorprendió mirando sus labios o su cara, yo como un niño quitaba bruscamente la mirada y miraba el cielo u otro lugar, ella solo sonreía.


Salíamos del campus, cuando entramos a la pinacoteca a ver que se exponía allí recorrimos sus salones y su gran mural, allí me acerque en un momento a ella fue extraño por que fue algo completamente mutuo como adivinando el deseo del uno del otro quizá era demasiado evidente en ambos, no dije nada ella tampoco, nuestros cuerpos estaban tan cerca, tome una de sus manos y con mi otra mano tome su rostro y allí en el silencio de unos de los salones y teniendo de testigo pinturas de artistas que no recuerdo, nos besamos, fue una mezcla de ternura y pasión, sus labios húmedos y su lengua caliente eran una delicia, termino en un abrazo en silencio, excitante por lo menos para mi no sé ella, que me dio la sensación que se sentía algo avergonzada, me encantan tus besos, dije tomando su mentón levantando su rostro, intentando hacerla sentir cómoda, mesé su frente y volví a besarla suavemente en los labios, me aparte un paso...¿vamos a comer? pregunte ella sonrió y sin soltarla de la mano salimos de allí. fuimos a un local céntrico a comer algo rápido pero sabroso y contundente, que hambre si teníamos, luego de eso un café y nos acercamos al rededor de la pequeña mesa y nos volvimos a besar, entre beso y beso pregunte...¿dónde quieres ir ahora?...donde u quieras fue su respuesta...volviendo a buscar mis labios, y si vamos a descansar un rato al departamento? me apoyo nos levantamos y tomamos un taxi, subir esos 4 pisos en el ascensor fue el mejor viaje de mi vida en dichos aparatos.


Al ingresar al departamento por suerte estaba temperado el sol entraba por la ventana, ni siquiera nos quitamos las chaquetas allí a dos pasos de ingresar estábamos contra la pared comiéndonos a besos, mis manos y las de ellas nos recorrían, solo nos separábamos para tomar grandes bocanadas de aire y continuar disfrutando de esos besos que tanto nos gustan y que cada uno sabe dar el uno al otro...

Continuará....