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jueves, 3 de diciembre de 2015

Amistad

Tras-Noche


Allí estábamos a media luz sobre ese pequeño sofá, los preservativos en el otro cuarto y yo con ganas de acabar, quizá algún hombre me entenderá que ese momento previo es el que quisiéramos alargar eternamente no por quedar bien ni nada sólo es que queremos disfrutar de todo ese placer por el mayor tiempo posible son segundos tan placenteros, yo notaba que ella lo disfrutaba sus gemidos eran hace rato imposibles de silenciar al contrario era un aliño más para todo ese momento placentero, lentamente me retire de su sexo y la senté en el sofá frente a su boca quedaba todo mi suculento sexo palpitante sensible a toda caricia ella sin dudar y sin dejar de darme una mirada lo metió en su boca solo la cabeza lo succiono de tal forma delicada pero con fuerza curiosamente cada vez que siento ganas de acabar y me dan una mamada esas ganas se frenan solas, como que aquello me ayuda a bajar las revoluciones cosa que quizá para otro pueda ser todo lo contrario, acaricie su cabello y sostuve su cabeza unos segundos embistiendo con mi sexo dentro de su boca.

De ella nació la idea de ir al cuarto la tome de la mano y sin dejar de acariciarla la conduje allí, pero sin antes detenernos en el marco de la puerta, hice que levantara su cola y yo doblando mis rodilla un poco pude penetrarla embistiendo con fuerza haciendo que su cuerpo se aplastara contra el marco de la puerta, esa sensación de estar desnudo junto a tu pareja y caminar de un lado a otro es única, mientras estábamos allí la puerta se abrió pero me llamo la atención la mesa donde estuvimos cenando, sobre todo su altura era ideal, ven vamos dije tomándola de la mano y acercándonos a la mesa, allí despeje de las cosas que aún quedaban y la hice sentarse sobre ella, yo cómodo acerque una silla ella separo sus piernas adivinando mis intenciones levanto sus piernas sobre mis hombros allí pude ver su sexo depilado, suave hermoso con esos labios gruesas mmm tentadores, no dude un segundo y mi lengua la acaricio, una de las cosas que me encantan es la entrega de una mujer cuando uno le da sexo oral, que no meta las manos para frenarnos ni nada, humildemente creo que lo hago bien e visto los resultados y sin duda he hecho disfrutar a varias chicas podrían dar fe de lo que les digo.


Puse mis manos abrazando sus muslos fui delicado en un inicio sin casi acercarme a su clítoris lamí sus labios, probé el sabor de sus fluidos, el calor de su sexo, de arriba a abajo una y otra vez hasta que me dedique a acariciar su dorada perla pequeñita pero muy sensible, sus gemidos eran cada vez mas fuertes, movía sus caderas haciendo que su clítoris se frotara con fuerza contra mi lengua que por momento dejaba dura para ese propósito, otras era blanda y suave acariciando todo y cada lugar de ella, podía notar como se estremecía no podía diferenciar si era orgasmo o no, y obviamente me gusta notar cuando tienen uno, acá por momentos me daba la sensación que era un orgasmo constante o ella era demasiado efusiva...bueno lo es, luego mis dedos entraron a jugar, no soy de dedos gruesos mas bien son delgados y largos, esa mezcla la volvió loca, y yo entre en ese estado de deseo desenfrenado en donde haces todo sin importar nada fue así como mi lengua se desvió unos centímetros abajo y sin tapujos comencé a lamer su pequeño y virginal ano, mis dedos varias veces habían pasado por allí a ver si tenían buena acogida y así fue, primero fueron lamidas rápidas y con la lengua muy mojada, saltando de su sexo a su ano y viceversa, finalmente mi dedo indice lentamente se deslizo sin ninguna resistencia dentro de él y muy profundo, mi lengua no se despego de su sexo aveces mi lengua subía hasta sus pechos, pero mi dedo continuaba allí, me levante de la silla mi sexo acaricio su mojado sexo mezcla de saliva y sus fluidos la altura era perfecta, lentamente volví a meterlo entero en ella me incline sobre ella para besar su boca que ardía de placer, luego sus pezones durísimos, acomode sus piernas juntandolas y tirándolas e inclinandolas a un lado, allí nuevamente comencé a sentir esas ganas por acabar, moje mis dedos y acaricie su ano mirando a sus ojos ella me miraba con una cara calentona imposible de superar, saque mi miembro de su sexo y lo puse allí ella abrió su boca como sorprendida, y nuevamente casi sin ninguna resistencia lentamente, suavemente, comencé a entrar en su cola deteniéndome y avanzando esperando quizá alguna señal de stop , así un par de veces volviendo atrás para volver a retomar el curso...


Continuara....

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