Todo un mito del porno, una leyenda de la literatura, pero es verdad, no se si e escrito antes sobre esto, no soy un experto ni voy a investigar en páginas científicas para buscar alguna explicación lógica, el asunto es que es real y como pocas veces hace dos noches mi pareja me a mojado entero, todo mi sexo, bolas incluido el ano y mi trasero, jaja que decir de la mancha líquida que quedo sobre el cubre camas, había pasado antes con mi pareja pero nunca tan abundante.
Veníamos llegando de un matrimonio y un par de copas quizá ayudo, ella se veía espectacular y para ser sinceros era la más guapa, rica, hermosa de la fiesta, el traje suave al tacto daban ganas de hacerlo sin siquiera sacárselo y así fue ella misma me lo pidió házmelo sin quitarme el vestido, solo saque sus pantys y su pequeño calzón...lo demás es obvio comencé yo arriba, para luego girarnos y dejarla a ella arriba, estaba muy excitada mis manos acariciaban su cuerpo sus pechos sobre la suave tela, cuando estaba apunto por acabar la tuve que detener ya que era yo el que eyacularía, me puse un preservativo y continuamos esta vez no para, se movió con fuerzas adelante y atrás, cuando se levanto para darme espacio para colocarme el condón note una pequeña cantidad de líquido en mi cadera pensé que era lo normal parte de su lubricación, me miro sin decir nada, pero ya me sentía mis genitales muy mojados, pasaron pocos minutos, una par de frases cachondas que a ella le encantan y en un intenso orgasmo se dejo ir, segundos antes que ella acabara ya me sentía muy mojado y junto con ella tuve mi orgasmo...intenso...todo lo fue, pero inmediatamente el sentirme mojado me advirtió de algo, ella se levanto y no podía creer lo mojado que estaba yo y la cama. me levante y claro allí sentí que estaba todo mojado mi traste incluido...y que decir de la cama, ella me advertía que no era orina, no había olor ni color, así que no era orina, yo sabia lo que era pero ella no, y le comente lo que creí que había asado ¡eyaculaste!...se reía pero como? fue su pregunta...le explique en rasgos generales que también podían y que no era de preocuparse, que estaba bien que eso me decía que lo había disfrutado al máximo, me sentí bien en parte por que yo era testigo de eso y quizá gracias a mi ella pudo lograrlo sin querer pero lo logró.