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sábado, 27 de octubre de 2012

Hogar Universitario


 Vivir en el hogar de la universidad tienen una infinidad de ventajas, la universidad esta cruzando la calle, las duchas con agua caliente pueden ser eternas, la convivencia y amistad que se puede llegar a lograr con los compañeros de cuarto y de hogar pueden ser eternas, las fiestas y salidas por las noches igual pueden ser muy entretenidas, el intercambio de conocimiento que decir, ayuda para estudiar o saldar alguna duda del estudio con algún compañero aventajado o de cursos superiores igual,  pero si aún más este hogar masculino esta al lado de otros dos femeninos (me refiero a edificios) llamados cariñosamente el hogar de "en medio" y el "del más allá", con entradas independientes pero igual con una conexión trasera entre el nuestro y el de ellas todo esto no tiene precio.

Tuve la suerte de estar con dos compañeros de carrera del mismo año de ingreso que logramos conocernos y caernos tan bien los tres que eramos como una familia, por las noches al apagar la luz la conversación y risa se hacían eternas, esos ataques de risa igual son muy bien recordados creo que solo aquellos que han tenido esa suerte de vivir en un hogar universitario me lo pueden corroborar, al poco tiempo ocurrió la primera fiesta de bienvenida para los nuevos integrantes siempre en el hogar de en medio, no todos iban, generalmente como eran los fines de semana muchos viajaban hasta sus casas a pasar el fin de semana, así que los que generalmente asistían eran los chicos que vivían en los extremos del país que no les salia a cuenta viajar, algo de trago música y baile coronaban la fiesta, con el tiempo muchas parejas se formaban y amigas abundaban, el transito entre los hogares era normal durante el día pero por las noches era más restringido, no era bueno que te viera un guardia en el hogar de niñas no te decían nada pero anotaban todo, incluso recuerdo haber conocido una niña española de intercambio que paso unos meses allí, lamentablemente no recuerdo su nombre, si que era de Sevilla, en una de esas fiestas me hicieron bailar con ella no sé por que, pero me pareció muy simpática y alegre, no paso más allá de esa noche, me hubiese gustado conocerla más pero no se dieron las cosas, además por aquellos años me gustaba otra chica.



Vilma era una chica de mi carrera muy linda, bajita, menudita, muy alegre, deportista, linda cola, incluso viajábamos juntos en bus para irnos  a nuestras casas, era un viaje entretenido donde la conversación hacia tan corto el viaje, como si el tiempo corriera más rápido.

Y fue en uno de esos viajes que nuestras miradas quedaron prendidas en varias oportunidades  hasta que en uno de esos viajes nos besamos, por largos kilómetros eran puros besos, abrazos y caricias, obvio el cariño creció y el deseo también, en la semana era todo normal cruzábamos miradas en clase, pero nada más, por las noches nos visitábamos en nuestros cuartos pero eran en un inicio visitas de cortesía  claro mis compañeros notaron raro que nos visitara tanto y por deducción llegaron a que teníamos supuestamente algo, entre risas lo negaba, era muy raro que estuviéramos solos en mi cuarto por lo menos, en mis visitas a su pieza siempre con la excusa de ir a buscar un cuaderno o libro llegaba a su cuarto cruzándome aveces con chicas solo en toalla o ropa interior, quizá por eso no les gustaba nuestras visitas a su hogar, en cambio ellas se paseaban como Pedro por su casa, bueno mis visitas eran algo más efusivas siempre estaba sola y los besos nos regalaban momentos muy gratos, pero siempre con el temor de que alguien entrara por la puerta así que mis visitas eran cortas pero bien aprovechadas en lo que caricias y besos se trataban, cada visita mis manos exploraban cada vez más y mas de su cuerpo sin notar rechazo en ella hasta que un día mis manos la acariciaron por completo ella suspiraba por que deseaba al igual que yo estar solos y quitarnos la ropa para hacernos de todo...


Era solo cosa de tiempo esperar la oportunidad, pudimos ir a un motel pero el dinero mientras uno estudia es escaso, así que llego un fin de semana en que yo como pocas veces me quedé en el hogar para estudiar y aprovechar de estar con ella así que la fui a ver el viernes por la tarde para darle la noticia, mi compañero que era de más lejos viajo por la noche así que su bus salio como a las 12 de la noche, al quedar solo me basto con enviarle un mensaje a su celular y a la media hora llego ella entrado apresurada, los pasillos siempre estaban vacíos pero nunca faltaba el que salia y podía notar su parecencia por suerte esto no paso, yo la esperaba bañadito y bien perfumado, ordenado y aseado el cuarto, de entrada nos besamos, el cuarto estaba formado por una cama, y una litera, 3 closets y e escritorios uno junto al otro, alfombrado y una ventana grande, los besos nos llevaron hasta la cama que era de mi compañero, apagamos la luz y aseguramos la puerta, de vez en cuando se escuchaban pasos en el pasillo que nos hacia detenernos, pero como no hacíamos ruido estábamos seguros que nadie vendría  a molestarnos, mis manos ya la tenían casi desnuda, al igual que sus manos, la luz era casi en total una penumbra nos permitía diferenciar contornos y los colores más claros, ya estábamos casi desnudos cuando la acomodé en la cama para darle sexo oral ella separo sus piernas y mi boca se perdió entre sus piernas, pero de pronto se me ocurrió algo, la tome y la dejé sobre la cama superior de la litera, allí yo quedaba de pie y mi cabeza muy cómoda para alcanzar su sexo al borde de la cama, yo de pie me resulto mucho más cómodo que como estábamos antes, allí mi lengua y sus labios hicieron un conciertos con sus labios y su clítoris, ella gemía despacito para no despertar sospechas, me tomaba de la cabeza con fuerza aplastándome la cara contra su sexo que cada vez se ponía más y más mojado por mi saliva y sus fluidos, acaricie sus piernas, y sus pequeños pechos, al parecer ya era suficiente cuando ella se sentó en el borde y como hacen los bomberos para bajar de un segundo piso deslizando por un fierro ella lo hizo conmigo me abrazo con sus piernas y lentamente ayudada por mis brazos bajo hasta que su sexo se topo con mi erecto miembro que la esperaba ya hace rato, la penetración fue ajustada y muy suave, sus caderas se movieron haciendo que saliera y entrara de ella afirmada contra la cama de arriba, tome sus piernas y ayude con esos movimientos...


Giramos y la dejé caer en la cama de al lado, pero apenas me acomodé sobre ella e iniciar los movimientos sexuales, nos dimos cuenta que esta cama hacia mucho ruido pasamos a la cama de abajo de la litera...peor!!! el suelo alfombrado era la última alternativa...tiramos mantas cojines para hacer una especie de nido, me senté entre las mantas y ella sobre mi bajo sus cadera hasta que mi sexo estuvo por completo en su cuerpo, ella seguía gimiendo despacito..y yo resoplaba cuando las oleadas de placer eran muy intensas, no tardamos en girar y ella quedara bajo mi, levante sus piernas y lo hice muy profundo allí sentí sus quejidos mezcla de dolor y placer, me detuve preguntando si le causaba dolor...nooooo sigue fue su protesta y continué, esta vez sosteniendo una de sus piernas...luego ya me estaban dando ganas de acabar cuando me senté en la cama y le pedí que me la chupar, ella se incorporo en cuatro y entre mis piernas busco mi sexo...su boquita pequeña hizo maravillas, solo introducía la cabeza en su boca me parecía tan placentero como movía su lengua y sus labios, misteriosamente me sucede que cuando estoy apunto de acabar al darme sexo oral estas ganas como que retroceden y solo queda la agradable sensación de placer continuo...divise la silueta de su cola, y lo que ella tenía generoso era su cola admirada por muchos, así que me puse de pie ella quedo afirmada en la cama y yo me acomodé detrás de ella doblando mis rodillas como haciendo una sentadilla hasta que con mi sexo encontró su sexo ayudado por mis manos no hay nada mejor que poseer a una mujer en cuatro cuando esta tiene una cola hermosa y generosa, pasaron unos minutos y mis embestidas eran cada vez más fuertes, hasta el punto de no aguantar más, ella gemía y gemía  no podía saber si le faltaba o ya había tenido un orgasmo le advertí que ya no aguantaba más, acaba no más, dijo con poco aire, me deje ir en unas cuantas más embestidas hooo que recuerdos....me salí y quede sentado bajo la litera, descansando casi sin aire, ella fue donde mi y se sentó en mis piernas, nos besamos, reímos y tomamos un poco de agua y cerveza que teníamos a mano, arreglamos algo del desorden y no tardamos nada en continuar con el juego...


Fue una noche genial e irrepetible, las visitas continuaron aveces al ir a verla me daba sexo oral, o cuando había una fiesta en los gimnasios nos perdíamos en el campus en la oscuridad para hacerlo como animales, al final tuvimos que hacer público el romance, aunque para nosotros era más como una amistad, no andábamos todo el día pegados como alguna parejas, nos gustaba esa cierta libertad que nos dábamos durante el día pero llegada la noche eramos pura pasión era cosa de encontrar el lugar y el momento y nuestro instinto se desataba, mi amiga hoy prospera en su ciudad natal espero algún día volverla a ver.


3 comentarios:

  1. Qué época aquella de Universidad... ainsssssssssss

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  2. Que buenos los tiempos de estudiante.. y que interesante la postura en la litera de arriba..!! Genial, como siempre.

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  3. como siempre amigos muchas gracias porla visita y comentario...debe ser una de las mejores etapas de la vida

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